
Foto: alt1040
Hoy, como casi todos los días, me he puesto el “Hoy por Hoy” de la SER como acompañamiento en mi jornada matinal. Entre la actualidad del día, se encontraban unos datos “preocupantes” sobre la piratería en los libros electrónicos. Si no me equivoco, el origen de la noticia está en una generada por Europa Press. Pero el tema es que el grupo Prisa en pleno: SER, El País y Cuatro/CNN+ han tomado las de Villadiego con el tema (claro, a Santillana le habrá “picado”). El enfoque que le dan al tema, además de lo de siempre, es que la piratería de libros coincide con el lanzamiento de dispositivos como el iPad. Al leer además el post de Microsiervos sobre el reportaje de El País, me he animado a escribir el primer post de opinión en Green Estudio.
La verdad es que es muy fácil echar mano de estadísticas para lanzar una idea determinada que nos interese, y creo que nosotros, como usuarios, debemos ser críticos a la hora de “procesar” la información que recibimos. El sector español del negocio de los contenidos, tanto culturales, como prensa, audiovisuales, radio, etc… creo que necesitan menos guionistas y más I+D. Su posición respecto a las nuevas tecnologías me recuerda a la reacción de cualquier yayo que te encuentres por el campo cuando le preguntas por el GPS (bueno, yo es que hago senderismo…). ¿Por qué se empeñan en demonizar todos los grandes avances que se ponen al alcance del gran público? ¿Por qué no tratan de estudiar esos avances y tratan de utilizarlos como medio de negocio?

Imagen: nanduti.com.py
Para ilustrar esto, tengo un clarísimo ejemplo en Estados Unidos: Blockbuster y NetFlix. Supongo que sabéis de qué va el caso, pero lo explico brevemente. Blockbuster es (o era) una gran cadena de alquiler de vídeo/DVD (vamos, un videoclub) con gran penetración en Estados Unidos, México o incluso gran parte de Europa (incluida España). A mediados de 2000 surgió una pequeña empresa Start Up llamada NetFlix, que proponía un revolucionario sistema de distribución audiovisual a través de Internet, con un único pago mensual y acceso a gran cantidad de películas, series, documentales, etc… Blockbuster tuvo la oportunidad de adquirir esta pequeña empresa, pero únicamente se dedicó a criticar su modelo de negocio y vaticinar su quiebra. 10 años después, en Agosto de 2010, Blockbuster avisa: “En Septiembre nos vamos a pique”. Y así fué. Ahora, NetFlix es el líder en distribución de contenidos a través de Internet. Además, su alianza con las grandes productoras audiovisuales como Fox o CBS, ha hecho crecer aún más su volumen de negocio.
Creo que queda bastante claro por dónde va mi opinión, las empresas de contenidos están a la defensiva con el tema de Internet, las TIC y la cercanía de las nuevas tecnologías al gran público. Ojo, antes de que pique a nadie, no estoy defendiendo la descarga ilegal, símplemente creo que, para detenerla, hay que usar menos leyes y más I+D. Hace unos cuatro años, presenté un proyecto web a un cliente del gremio audiovisual, presenté y, bueno, ya estaba terminado así que no hubo pegas en ponerlo en marcha. En aquella época estaba reciente la compra de YouTube por parte de Google y yo destaqué, al final de la exposición, la importancia de investigar el tema de la distribución de contenidos de pago a través de Internet. Años después, NetFlix es algo habitual en cualquier hogar Estadounidense, grandes productoras comienzan a vender sus productos, bajo demanda, a través de Internet.
Por supuesto no es momento de acabar con el sistema tradicional, pero en vez de echar a Internet y los usuarios de nuevas tecnologías la culpa de su crisis, creo que deben tratar de poner todo ello de su lado. Y hoy, se suben los que faltaban. Los más atemorizados por el tema. Creo que los libros fue lo primero que se pudo piratear en Internet, de hecho muchas editoriales utilizaron el canal de Internet para dar servicios de valor añadido. Entonces… ¿Qué ha cambiado? la llegada de las (odio el nombre que le han puesto en castellano) “tabletas digitales”. Hace unos años que estaba deseando la llegada de esto, es más, estaba convencido que todo el mundo deseaba la llegada de los libros digitales. Recuerdo que fantaseaba con amigos acerca de la posibilidad de descargarte “tonos” para tu libro… y, sinceramente, estaba convencido que las editoriales aplaudirían la llegada del formato de libro digital.
Estaba convencido, hasta hoy. Meses atrás recibí con alegría la llegada de Libranda, pero rápidamente mis ilusiones se vinieron abajo, al leer varios blogs. Me reconforté pensando “bueno, estamos en España, aquí tardan en funcionar las cosas…”, pero mis esperanzas en el libro digital se terminaron de disipar tras constatar que un libro electrónico era casi igual de caro que uno en papel. Ahora que me estoy poniendo al día con el tema de la impresión, realmente me doy cuenta el gran negocio de las distribuidoras y editoras en España. Pero sigo sin comprender cómo pueden dejar la oportunidad de, aunque sea, dar una oportunidad a las nuevas tecnologías.
Menos mal que hay alguna empresa que sí ha decidido dar a Internet la posibilidad de ser un canal de venta: Chello Multicanal. Esta productora/distribuidora de canales temáticos, ha decidido probar con Canal de Historia la distribución de contenidos bajo demanda. La fórmula es bien sencilla, tenemos documentales que puedes ver gratuitamente (generalmente producciones propias), o puedes ver un documental por 0,99 durante 24 horas. La oferta es la misma que la del canal (podrían poner estrenos en exclusiva por Internet), pero con un añadido que poco a poco el público demanda: “cuando yo quiera”. Yo he comprado algún documental (lo típico de que se me olvida y no lo veo por la tele) y, sinceramente, la calidad es muy buena y el precio, más bajo de lo que me esperaba. De la misma casa, está también Canal Cocina, que es pionera en aplicaciones móviles con su app de iPhone. También las productoras nacionales, a través de los canales generalistas, están distribuyendo sus contenidos a través de Internet. Aunque tal vez deban depurar un poco el rendimiento de ello, no se si la “minipublicidad” antes de que comience el vídeo generará suficiente beneficio.
Además, debemos acordarnos de Google y su intención de “atacar” el televisor de nuestro salón, so pena de Sony Internet TV, Apple TV, etc… Si juntamos las dos ideas, podemos tener un sistema de distribución de contenidos económico, cómodo y con un control de audiencias totalmente real. ¿Más beneficios?, pues por ejemplo el tema de los derechos. Ya se podrá hacer un informe totalmente real de audiencia, con lo que los pagos a entidades de derechos pueden ser mucho más justos que en la actualidad (basados en un porcentaje de beneficios).
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